Fue horrible, todo sucedió en pocos segundos, esos mismos
segundos que me hicieron crecer años y en los que volví a nacer.
Y ojalá nunca hubiese tenido lugar, pero cuando algo tiene
que pasar, pasa. Y de ti depende como tomarlo, pudiendo martirizarte y hundirte
o aprender de ello. Yo he decidido tomármelo como una lección.
A veces necesitamos un escarmiento para abrir los ojos y ver
lo miserables que nos creemos y lo afortunados que somos. Y es que la vida va
mucho más allá de un móvil nuevo, unos estudios, un chico o la situación
política de tu país. He sido la primera en enfadarme, indignarme o
entristecerme por estas cosas, pero a partir de ahora espero que esto cambie.
Claro que tendré momentos para estar triste o enfadarme con el mundo, pero no
como lo he hecho hasta ahora. La vida es algo que nunca valoraremos lo
suficiente. La vida es sentir; son amigos, son amores, son disgustos y
alegrías. La vida son momentos; es viajar, es observar las estrellas hasta
quedarte dormido, es respirar la brisa del mar o escuchar el paso de un
riachuelo.
Me he propuesto cambiar, y hasta ahora es el mayor cambio
que he querido dar en mi vida, se acabaron las caras largas y las malas
contestaciones, no estamos para perder el tiempo con semejantes tonterías.
Al fin y al cabo, nuestro tiempo es limitado, y nunca se
sabe cuándo dejaremos planes y sueños sin cumplir.
Suerte la mía por estar escribiendo hoy esto

Buen post. Habría que leerlo al menos una vez a la semana. ¡Ánimo Oria!
ResponderEliminarBuenísimo. Gracias por recordarnos las cosas importantes de la vida. Un beso.
ResponderEliminareres increíble
ResponderEliminar