jueves, 12 de mayo de 2016

Hoy vosotros.

Y hoy, me apetece escribir sobre vosotros. Son muchas las cosas que tengo que decir, pero eso no me hace más fácil encontrar la manera de hacerlo. 

Hace ya nueve meses que llegamos aquí, cada uno con nuestros sueños, nuestras decepciones y experiencias. Pocas eran las cosas que nos unían entonces, pero, sin embargo, no son pocas las sorpresas que nos da esta vida, y esta ha sido una de las mejores que he recibido nunca.

Era septiembre, había infinitos nombres, ciudades y carreras que recordar. Fui conociendo a mucha gente, me intentaba acercar a los que más se parecían a mi, me dí cuenta de que todo el mundo empezaba a tener un grupo de amigos menos yo. Y no sé si fue el azar, la necesidad o la suerte lo que me hizo conoceros. 

Una sevillana incomprensible, un friki, una chica que me trajo un edredón, una (friki) moderna y un ente extraño proveniente de Plasencia. Así empezó todo. Eran simpáticos. Mes tras mes nos hemos ido quitando esa coraza con la que vinimos. No hay día que me vaya a dormir sin haber descubierto algo nuevo de alguno de vosotros, y me encanta. Me encanta el poder ser yo misma sin miedo. Y es que para mí nunca ha sido fácil desprenderme de este caparazón y dejar que me conozcan, y ahora que lo he hecho por fin ha salido bien. Os tengo que dar las gracias por hacerme sentir parte de esta pequeña familia. Y es que para mi ahora mismo sois mi familia, de no ser así, no me escaparía todos los jueves de clase para poder comer juntos unos huevos fritos o el postre casero.

Debo confesar que se me ha escapado alguna lágrima mientras escribía esto. Hace un año jamás hubiese pensado tener un grupo así, y ahora aquí me veis, feliz y con infinitas ganas de seguir compartiendo mi vida con vosotros.

Gracias por esto y por todo lo que nos queda juntos.


PD: Sigo saber qué pretendo hacer con esta carta, si seré capaz de dárosla en algún momento o se quedará conmigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario