Quizás es la época navideña, quizás sea una reciente discusión con una amiga o quizás haya sido la letra de una canción en un momento determinado. No sé qué es lo que esta vez me está haciendo escribir.
Echo de menos el sentirme querida, no deseada, querida. No ese tipo de amor de un familiar o un amigo. Esta vez echo de menos algo más. Hasta ahora he tenido miedo, y lo último que quería era tener una persona especial a la que querer y que me quisiera. Pero una vez pasado el torrencial las aguas siempre vuelven a su cauce, los miedos se alejan, regresa la ilusión.
Cuando aún no has tenido a una persona especial quieres vivir esa experiencia más por curiosidad que por necesidad, pero una vez te has sentido querida y deseada a la vez es difícil no echar de menos ese sentimiento tan extraño de sentirte protegida por la persona que tanto daño te puede hacer.
También echo de menos el que alguien lo conozca casi todo de mi, el poder compartir todo lo que vivo y siento con alguien. Hasta ahora sólo me ha ocurrido eso con una persona y quizás sea esa la razón por la que en ocasiones me confundo pensando que echo de menos a ese chico, cuando en realidad lo que echo de menos es lo que yo sentía estando con él, no a él.

No hay comentarios:
Publicar un comentario